Después de un proceso electoral sin precedentes, Morena ha consolidado su influencia en el Poder Judicial de México tras las elecciones, esto debido a que los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) cuentan con vínculos cercanos al oficialismo. Entre los nueve ganadores proyectados se encuentran tres magistradas actuales que habían sido designadas por el expresidente López Obrador, así como a una exasesora legal del mandatario, a la actual fiscal de derechos humanos de la Fiscalía General y a un abogado indígena que se espera se convierta en el próximo presidente del tribunal.
Cabe destacar que de los 100 millones de ciudadanos elegibles para participar en el evento del domingo, solo un 13% se presentó a votar. Motivo por el cual diversos expertos señalan que las cifras reflejan confusión entre los votantes, quienes se sintieron abrumados por el gran número de puestos y candidatos entre los que elegir. De igual forma, los críticos han advertido que la elección representa un riesgo para la democracia, argumentando, pues de acuerdo a sus palabras, al tener jueces electos a través del voto popular, la autoridad independiente de los tribunales podría verse comprometida, y con ella, su capacidad para mantener la ley y mantener a otras fuerzas bajo control en un momento de crimen y corrupción desenfrenados.

Otro punto a resaltar es que la SCJN ha reducido su número de ministros de 11 a 9, y se han creado nuevos órganos como el Tribunal de Disciplina y el Órgano de Administración Judicial. Por último, y a pesar de toda la polémica que rodea este proceso electoral, se espera que las y los funcionarios elegidos asuman sus cargos el 1 de septiembre.

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